De quien registra:
Al inicio de la pandemia, cuando se conocía muy poco sobre la enfermedad provocada por el SARS-CoV-2, la gente no creía en que esto estaba ocurriendo y aseguraban que tenía tintes políticos, sin saber explicar a que se referían.
De manera particular, tuve la oportunidad de escuchar a personas que tenían esta idea, una de ellas fue mi tía. Ella me comentaba que el COVID-19 no existía, y que en su momento la influenza tampoco existió, que sólo era una estrategia del gobierno para disminuir a la población, sobre todo para acabar con los adultos mayores.
A pesar de su negativa a la enfermedad, mi tía resultó contagiada entre el mes de abril y mayo, todo el tiempo lo negó, aunque los síntomas que tenía coincidían perfectamente con los del nuevo coronavirus.
En otra ocasión, mientras realizaba algunas compras, le preguntaba a un tendero por qué no usaba cubrebocas ni tomaba las medidas necesarias, y me respondió que él no creía en la enfermedad, que era algo que ocurría cada 300 años, y era un método para que no hubiera exceso poblacional, y que en este caso cada país tenía que "entregar" un número determinado de muertes.
Desgraciadamente la desinformación y la mal interpretación de los datos proporcionados por las autoridades han provocado que las personas, no crean en lo que está pasando pues, en los primeros meses los contagiados del COVID-19 se registraban como neumonía atípica, por lo que algunos se niegan a aceptar que se contagiaron.