María del Socorro Castillo Acosta, empleada sindicalizada del Ayuntamiento de Gómez Palacio, Durango, falleció por secuelas del COVID-19, no obstante, su esposo el señor Fernando Aguilera argumenta que María fue obligada a trabajar con un tanque de oxígeno, aun sabiendo que contaba con secuelas de dicha enfermedad. No obstante, el Ayuntamiento se deslinda de dichas afirmaciones y cargos, argumentado que la fallecida gozó de incapacidades laborales por la misma situación de COVID-19, además de un permiso sin goce de sueldo.