De quien registra:
La industria cinematográfica ha sido una de las más duramente afectadas por la pandemia, porque el confinamiento implementado por el gobierno, le cortó su fuente principal de ganancias económicas. Experimentada prácticamente en todo el mundo ya que los gobiernos de otros países efectuaron la misma medida para atenuar los contagios. Para paliar las pérdidas monetarias, diversas empresas de entretenimiento crearon sus propios servicios de streaming como Disney+, HBO GO, Amazon Prime Video, FOX+, entre otros que se sumaron al mercado dominado por Netflix. Sin embargo, dichas medidas perjudicaron irremediablemente a los cines porque ahora las personas podían disfrutar de sus películas favoritas, así como de los estrenos, desde la comodidad y seguridad de sus hogares.
Parecía que ir al cine sería una actividad del pasado. En México, se permitió la reapertura de estos lugares de recreación cuando el semáforo de riesgo epidemiológico se encontrase en color naranja, siendo una oportunidad que no se podía desaprovechar. En este sentido, los responsables de Cinépolis se esforzaron por cumplir con los requisitos ordenados por el gobierno, esmerándose en convertir a las salas de cine en sitios seguros contra el SARS-CoV-2. La pancarta que se muestra en la imagen forma parte de esta estrategia. Su objetivo es presentar el protocolo de seguridad que los cines seguirán mientras se les permita funcionar. Consiste en 10 acciones: limpieza y sanitización de los espacios y las salas con productos de calidad; separación entre los grupos de espectadores al interior de la sala; colocación de dispensadores de gel antibacterial en diferentes zonas del cine; cuidado de la salud del personal; se le recuerda al público que pueden pagar con tarjetas de crédito para evitar usar dinero en efectivo; colocación de señalamientos que piden mantener la sana distancia; control de aforo al reducir la capacidad de las salas; los trabajadores que tengan contacto directo con los clientes deben portar equipo de protección, el cual consiste en caretas faciales, cubrebocas, guantes y barreras de acrílico; cuando termina de proyectarse una película se organiza una salida ordenada en filas; se sugiere al público la compra de los boletos de entrada por vía telefónica o por medio de la aplicación de Cinépolis. Como testigo puedo decir que todas las normas se cumplen cabalmente.